INTOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN I

Parte de la vida son las dificultades y las frustraciones, no las podemos evitar por más que hagamos… Lo que si podemos es aprender a gestionarnos o manejarnos ante estas y transformarlas en algo constructivo para que no terminen amargándonos la vida.

La Frustración, es un sentimiento cotidiano y normal que se genera cuando no se puede satisfacer algo que se desea. Ante este tipo de situación se suele reaccionar a nivel emocional: ira, ansiedad o disforia (lo opuesto a la euforia) y por lo general es la reacción más generalizada.

Todos hemos sentido en algún momento: frustración, solo que, el problema radica cuando nuestras reacciones ante lo que nos frustra nos genera excesivo malestar y nos aleja de conseguir aquello que queremos.

La frustración es un sentimiento inherente al ser humano, es verdad, y asumir la imposibilidad de lograr todo aquello que se desea y en el momento en que se anhela, recae en el como saber gestionarlo aceptando la diferencia entre lo que es ideal y lo que es la realidad, así esto no llegaría a situaciones extremas en si mismas de las que luego no nos podremos arrepentir.

Es importante saber la forma en la que se deba afrontar la frustración. Desde esta perspectiva la frustración se compone de una situación real evento externo es decir lo que ha ocurrido como evento interno vivencia emocional de ello. Sabiendo que toda frustración es transitoria y reversible.

La frustración es una respuesta primaria o instintiva, una reacción que de forma natural muestra un estado emocionalmente desagradable cuando se da una interferencia ante la persecución de un objetivo propuesto y la intensidad de la reacción de frustración puede variar de forma importante en cada uno hasta niveles de propiciar afectaciones incluso a nivel cognoscitivo en situaciones de elevada gravedad, como por ejemplo, la aparición de alteraciones en la capacidad de memoria, atención o percepción. Y porque no decirlo la frustración nos puede aniquilar en vida.

ORIGEN DE LA FRUSTRACIÓN

Si bien todos tenemos una misión de vida que es el amar y ser amados así como disfrutar de todo lo que hay mientras amamos porque el amor es lo único trascendental. El origen de la frustración es no estar cumpliendo entonces nuestra misión, sin esperar el reconocimiento porque el amor te llena. Por lo tanto que quede claro que la frustración en su gran mayoría proviene de nosotros mismos, de nuestra forma de pensar, de nuestra predisposición, de nuestra falta de entereza y aceptación, que del exterior. Comienza cuando algo se te escapa, algo que esta fuera de control para ti y eso puede suceder en muchas ocasiones en un mismo día. Esa palabra que esperas, llamada o correo y no llega; esa mirada que ambicionas y nunca ocurre; esa noticia que ansías y que se trunca en otra información, en otro reguero de impulsos inesperados que no acabamos de tragar con normalidad. ¿Y todo por qué? Porque no ha sido como queríamos.

Obviamente, las desgracias nunca son bienvenidas y buena parte de las frustraciones no viene de las desgracias sino de la incapacidad para asimilar la situación. Esa terrible facilidad que se tiene para perder los nervios, para que se tensen los músculos, se desencaje el rostro, que broten las lágrimas, que el pecho se encoja en un nudo, o nos de una serie de taquicardias cuando ha existido un evento que nos lleva a pensar o a entender por qué a mi o que se ve “ todo tan injusto” haciendo que nuestro cuerpo reaccione para mal en muchos casos. Y es que el apogeo de la frustración se manifiesta en la absoluta pérdida de control sobre sí mismo, en ese punto en el que eres menos tú mismo que nunca, en el que te transformas un algo que sirve para compadecerse. Y llegado a este nivel, más vale visitar a un especialista porque nos puede terminar afectando según el grado de frustración que se padezca en:

  • Brotes de ansiedad, reaccionando con impaciencia y conductas repetitivas y nerviosas, por ej. fumando si no se suele hacer, bebiendo si se trata de ahogar algo, comerse las uñas.
  • La proyección, es decir con impulsos incontrolados hacia nuestro entorno de forma inadecuada.
  • Evasión, sensación de fracaso y por tanto provoca el abandono del objetivo marcado, dejándo las cosas sin concluir
  • Por imitación, ya que queremos conseguir imitando a personas de éxito en algo lo que ellos han logrado solo que esto en exceso a la larga es perjudicial porque podemos perder nuestra identidad, por lo que lo mejor es ser siempre uno mismo/a.
  • Presión: Nos referimos a la sensación de presión ante ciertos eventos que como suele decir, nos queda grande. Dicha presión es notable en la gestión por su forma de afrontamiento, especialmente en el mal resultado de su gestión.
  • Por sustitución, cuando no somos capaces de realizar una actividad y la cambiamos por otra.
  • La Agresión, muy notable en personas con alta dosis de frustración.

Aunque parezca simple una frustración mal gestionada puede desembocar en problemas psicológicos graves de lo que en principio pensamos, sin olvidar que muchas veces será el resto de personas las que noten nuestro comportamiento ante nuestra propia frustración.

TIPOS DE FRUSTRACIÓN

La frustración de aproximación, indica que la persona en esta situación se encuentra inmersa en una indecisión ante algún evento o circunstancia que provoca resultados, siendo estos tanto negativos como positivos. Entonces viendo este factor, podemos imaginar el impacto que produce y a qué nivel, dado que esta indecisión le produce frustración.

La frustración por evitación, si evitamos está claro que estamos huyendo pero de dos aspectos negativos, y lo hace evitando las dos circunstancias que tienen lugar.

La frustración de compatibilidad, Se da en aspectos positivos, normalmente entre dos de ellos. Es decir la persona obtiene la posibilidad de alcanzar dos objetivos pero que no son compatibles entre sí.

La frustración muro, es cuando se tiene delante una pared o muro que nos impide avanzar. Por tanto dicho obstáculo no permite a la persona avanzar, de ahí la frustración.

PERSONAS CON BAJA TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN

Son aquellas que de forma usual reaccionan sin reparo manifestando frustración, son personas que poseen por lo general un razonamiento rígido o inflexible (tercos) y por ende una escasa capacidad de adaptación a los cambios no programados o previstos o lo que sienten fuera de control. Así mismo suelen disponer de una serie de cogniciones (capacidad para procesar la información a partir de la percepción) “distorsionadas” que no se adecuan a la realidad por lo que su interpretación de las cosas es del tono insoportable de lidiar con emociones por demás desagradables como enfado, tristeza y les lleva a elaborar una serie de expectativas previas alejadas de lo racional, desmesuradas y extremamente exigentes, manipuladores o amenazantes. Hablando más claro, se hacen su propia película y se transforman en un ser totalmente sin control.

Estas personas con baja tolerancia a la frustración, tienen una sensibilidad excesiva (y se hacen ellos mismos llamar como personas sensibles) pero la verdad es que esa sensibilidad es terrible para todo lo que les resulta desagradable al punto de no tolerar la incomodidad, los contratiempos, las trabas o problemas por lo que normalmente viven quejándose y contradiciéndose. No soportan la “demora” en la satisfacción de sus deseos, ni ningún sentimiento o circunstancia que pueda resultarles desagradable. Estas personas, suelen presentar cuadros constantes de estrés, enfados, ansiedad, tristeza, resentimiento y siempre tienden a victimizarse y a culpar a otros de lo que les pasa.

En los adultos con baja tolerancia a las frustraciones o nada de tolerancia es frecuente que se rindan antes de conseguir sus metas, es decir no terminan siempre lo que empiezan.

Los niños tienden a tener baja tolerancia a la frustración (debido a su propia inmadurez congnitiva) por lo que es importante “enseñarles” desde  pequeñitos a aceptar la frustración, perseverando en su metas y no darse por vencidos y que muy a pesar de ello no siempre se consigue lo que se quiere.

Por el contrario La tolerancia a la frustración es la forma en que nos enfrentamos a esta y el como la manejamos. La frustración no es mala solo un indicador que las cosas no han salido como se esperaba. Pero cuando el querer lograr las cosas como esperamos y no salen no nos deja ver más allá nos obsesiona, nos da ira haciendo que desistamos de nuestro objetivo cuidado estamos en problemas ya que la baja tolerancia a la frustración puede llevarnos a evitar emprender tareas o proyectos, simplemente por la posibilidad de no conseguir llevarlas a cabo como a nosotros idealmente nos gustaría asi mismo se ha comprobado que la intolerancia a la frustración no puede llevar a la procrastinación fácilmente y todo lo que esta conlleva.

Así mismo hay estudios que prueban la vinculación entre la frustración y la agresión y pone de manifiesto lo determinante que pueden resultar las expectativas generadas por el individuo de forma previa a la situación potencialmente frustrante. Claro hay matices como son las motivaciones de la persona, su actitud frente al problema, sus experiencias vividas y la interpretación cognitivo-emocional realizada sobre su propia reacción.

Las personas intolerantes a la frustración suelen:

  1. Tienen baja autoestima
  2. Tienen ciertas creencias irracionales, pensamientos que surgen de forma automática, que nos hacen sentir mal y suelen ser drásticos y dramáticos y su vocabulario es “no puedo soportar esto”,”esto es intolerable”, “debería…”, “siempre”, “nunca”
  3. Creen que si no consiguen lo que desean las consecuencias serán malas.
  4. Acerca de las creencia irracionales el intolerante a la frustración cree y siente: que debe hacer las cosas bien y merecer la aprobación de los demás por lo que hace. Cree que los demás deben actuar de forma agradable considerada y justa con el. Asi mismo piensa que la vida debe ofrecerle unas condiciones buenas y fáciles para que pueda conseguir lo que quieren o los objetivos sin mucho esfuerzo y comodidad”
  5. Tienen dificultades para controlarse
  6. Son muy impulsivas, impacientes y exigentes.
  7. Buscan satisfacer sus necesidades de forma inmediata, de modo que cuando se tienen que enfrentar a la espera o al ser postergados pueden reaccionar de forma explosiva con ataques de ira o retraimiento y tristeza extremos.
  8. Llegan a desarrollar con más facilidad que otros, cuadros de ansiedad o depresión ante los conflictos o grandes dificultades, se aislan y no quieren saber nada de nada, se cierran.
  9. Creen que todo debe girar a su alrededor y que merecen todo lo que piden por lo que cualquier límite lo consideran injusto ya que va contra sus deseos. Les cuesta asimilar que no se les da todo lo que desean.
  10. Tienen una baja capacidad de flexibilidad y adaptabilidad.
  11. Manifiestan una tendencia a pensar de manera radical: una cosa es blanca o negra, no hay punto intermedio.
  12. Se desmotivan fácilmente ante cualquier dificultad debido a que son muy sugestionables.
  13. Acostumbran a realizar chantajes emocionales si no se cumple lo que desean inmediatamente, manipulando a la otra parte con mensajes hirientes.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s